Tan lejos lo veía, tan profundo lo sentía que era muy poco posible que fuese real. Era tan imposible que no fuese un sueño de noches y días en los que no podía despertar que no lo podía creer.
Hoy en día lo sigo sin creer, y nunca lo creeré. Soy demasiado racional como para dejar actuar a las razones del corazón que mi cabeza nunca comprenderá.
Tengo todos mis secretos escondidos dentro, muy dentro, tan dentro que es muy difícil ver si son reales o no. Pienso que si no dejo que salgan, que vuelen en libertad, nunca sabré si tenían alas o simplemente deseaban volar sin cielo, sin aire, sin alas con las que hablar con el viento.
Me gustaría que mis labios hablasen con los tuyos en un diálogo en el que sólo la pasión les deja en paz. En ese momento la cabeza está demás y el corazón habla, siente, palpita cada vez con mas fuerza.
Noto como me quedo sin aliento, como mis ojos se cierran cuando te acercas.
Me dejaré llevar, lo prometo. Sólo quiero intentarlo, que lo intentes, que lo intentemos. Que juguemos en este juego de dos.
Quiero saber que son estas mil sensaciones que recorren mi piel. Quiero saber porqué mi boca anhela tu sabor sin haberlo probado. Quiero saber porqué mi piel te siente en las sábanas aunque no estés. Quiero saber si ésto es sólo un juego mío o es de ambos. Muéstramelo.
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