Todos pensamos y al hacer tal aberración nos damos cuentas de cosas que sin conocerlas a fondo o directamente, no saber de su existencia todo sería más fácil.
A mí siempre me han dicho que las cosas son más sencillas de como las pienso yo, que hago todo infinitamente más complicado y que les lío. Puede ser, puede que para mí eso a lo que ellos llamen 'sencillo' yo lo vea muy tonto para poder ser eso, ¿a quién no le ha pasado eso alguna vez?
Quizá si sintiésemos más y dejásemos la razón a un lado todo tendría un sentido, pero claro... ¿Qué sería esta vida sin razón, sin conocimientos, sin saber...? Odiamos ser unos ignorantes, odiamos las equivocaciones y los errores porque nos hacen mancharnos de barro.
Pero a lo mejor la culpa no es de nuestras caídas, sino del camino que hemos escogido que es siempre resbaladizo y mugriento, es difícil no caerse ahí.
El error sería evidente y muy tonto. Cambiar de camino, seguir un objetivo pero otra vía más sencilla, a lo mejor más directa o no... No lo sé.
Obviamente ahora mismo, querido lector, estás pensando en que no todo el mundo puede estar equivocado, que todo lo que digo es una tontería sin sentido que no llega a ninguna parte ni voy a cambiar nada... es cierto, no te puedo quitar la razón, pero al igual que yo puedo estar confundida TÚ también lo puedes estar.
Para mí todo el mundo es la sociedad, a lo que estamos amarrados, de lo que no podemos salir, y si logramos liberarnos de esas cadenas ya no somos personas civilizadas porque ya no sigues el patrón.
como dice mi amigo Goethe: "La locura, a veces, no es otra cosa que la razón presentada bajo diferente forma.".
Conclusión, si quieres ser libre tienes que asimilar que te llamaran loco y no dejaran que te pongas por encima de su ignorancia a la que vulgarmente llaman conocimientos.
lunes, 28 de octubre de 2013
miércoles, 23 de octubre de 2013
Perdida, herida, agotada y abatida...
Cansada de navegar en un mar de cristales rotos.
Mi barco se hundió hace tiempo, y lo único que sé hacer es hacerme cortes al intentar avanzar en lo que unos llaman vida.
Veo grandes barcos con gente subida a ellos que bailan, se asoman para ver su reflejo en el cristal roto, tienen miedo de caerse y por eso se ven desde lejos... Nadie me puede ver, nadie oye mis lamentos ahogados en el frío mar de cristales rojos.
¿Por qué cristales rojos? Porque por desgracia hay muchos que están como yo, que nadan y al intentar llegar a tierra firme que les salve o gritar a un barco, a una lancha a lo que sea para que les salve nadie les oye...
Incluso llega un momento en el que ya no pides ayuda porque te avergüenzas de tanta herida como tienes en el cuerpo, de cada arañazo que te marca, de cada corte que una vez de él emanó sangre y ha dejado una cicatriz en ti.
No quieres que nadie vea tu cuerpo destrozado, tus ojos fríos y distantes, tu alma rígida e impura...
Te sientes nadie en ese mar, en ese dolor, cada día te superas sin saberlo pero a la vez tienes ganas de hundirte pero... ¿Cómo te puedes hundir en un mar de cristales? No puedes, simplemente tienes que quedarte en la superficie esperando lo que siempre llega o provocándolo tú con uno de esos cristales que te rodean, esos problemas que te hieren.
Mi barco se hundió hace tiempo, y lo único que sé hacer es hacerme cortes al intentar avanzar en lo que unos llaman vida.
Veo grandes barcos con gente subida a ellos que bailan, se asoman para ver su reflejo en el cristal roto, tienen miedo de caerse y por eso se ven desde lejos... Nadie me puede ver, nadie oye mis lamentos ahogados en el frío mar de cristales rojos.
¿Por qué cristales rojos? Porque por desgracia hay muchos que están como yo, que nadan y al intentar llegar a tierra firme que les salve o gritar a un barco, a una lancha a lo que sea para que les salve nadie les oye...
Incluso llega un momento en el que ya no pides ayuda porque te avergüenzas de tanta herida como tienes en el cuerpo, de cada arañazo que te marca, de cada corte que una vez de él emanó sangre y ha dejado una cicatriz en ti.
No quieres que nadie vea tu cuerpo destrozado, tus ojos fríos y distantes, tu alma rígida e impura...
Te sientes nadie en ese mar, en ese dolor, cada día te superas sin saberlo pero a la vez tienes ganas de hundirte pero... ¿Cómo te puedes hundir en un mar de cristales? No puedes, simplemente tienes que quedarte en la superficie esperando lo que siempre llega o provocándolo tú con uno de esos cristales que te rodean, esos problemas que te hieren.
domingo, 20 de octubre de 2013
El otoño vuelve a romperme.
Las hojas sin vida en el suelo que han sido abandonadas por los árboles.
Ese frío que te recorre cuando se levanta el más ligero aire, juega con tu pelo y hace que te estremezcas sintiendo un cosquilleo bastante agradable.
Cuando llueve y no quieres salir con paraguas porque cada gota que cae del cielo se confunde con tus lágrimas y no pareces una persona débil bajo la lluvia, pareces fuerte y resistente al agua. Te da todo igual y no piensas en lo empapado que vas a acabar...
El otoño... Esa estación que está antes del invierno, de la Navidad... Después del caluroso y agobiante verano y que no es tan pesado ni alterante como la primavera.
El otoño... Cuando lo único que te apetece es salir en los días soleados o lluviosos, quedarte en casa tranquilamente tapado, viendo una película y leer un libro que ya ha sido leído o volver a retomar la misma historia que te puso los pelos de punta tiempo atrás.
Para mí es mi momento favorito, en lo que todo tiene forma y color a la vez que desaparece por el frío, por la vida, por el paso del tiempo... Pero no pierde su hermosura y frescor, se mantiene vivo en los pequeños detalles, en las aves que quedan con el frío, en la ausencia de insectos, en la caída de las hojas, en el vuelo de los pájaros cuando andas, en el olor a hierba mojada, en la acera húmeda, en las gotas de lluvia pegadas a la ventana, en las luces de los coches, en las farolas encendidas nada mas anochecer... En ver la luna, en disfrutar una tormenta, en ver relámpagos iluminar la oscura tarde...
Ese frío que te recorre cuando se levanta el más ligero aire, juega con tu pelo y hace que te estremezcas sintiendo un cosquilleo bastante agradable.
Cuando llueve y no quieres salir con paraguas porque cada gota que cae del cielo se confunde con tus lágrimas y no pareces una persona débil bajo la lluvia, pareces fuerte y resistente al agua. Te da todo igual y no piensas en lo empapado que vas a acabar...
El otoño... Esa estación que está antes del invierno, de la Navidad... Después del caluroso y agobiante verano y que no es tan pesado ni alterante como la primavera.
El otoño... Cuando lo único que te apetece es salir en los días soleados o lluviosos, quedarte en casa tranquilamente tapado, viendo una película y leer un libro que ya ha sido leído o volver a retomar la misma historia que te puso los pelos de punta tiempo atrás.
Para mí es mi momento favorito, en lo que todo tiene forma y color a la vez que desaparece por el frío, por la vida, por el paso del tiempo... Pero no pierde su hermosura y frescor, se mantiene vivo en los pequeños detalles, en las aves que quedan con el frío, en la ausencia de insectos, en la caída de las hojas, en el vuelo de los pájaros cuando andas, en el olor a hierba mojada, en la acera húmeda, en las gotas de lluvia pegadas a la ventana, en las luces de los coches, en las farolas encendidas nada mas anochecer... En ver la luna, en disfrutar una tormenta, en ver relámpagos iluminar la oscura tarde...
Hay momentos en los que todo tiene sentido.
Ese momento en el que todo cobra sentido y sabes que al minuto siguiente se te va a olvidar esa perfección que has encontrado y en la que te has sentido tan a gusto con todo.
Es absurdo pensar que algo está puesto por azar, por suerte... Todo tiene un porqué y cuando menos lo piensas es cuando más te das cuenta de las cosas, sentimientos y pensamientos. Tiene un lazo de unión que es irrompible.
En ese momento que puede durar un tiempo breve y limitado sabes la verdad, de lo ciego que has estado y que lo tenías delante, simplemente no querías abrir los ojos por miedo a descubrirlo. Los has abierto sin querer y cuando lo puedes observar con mayor detenimiento los vuelves a cerrar con tal fuerza que no recuerdas por completo lo que acabas de mirar. Pequeños matices van y vienen pero siempre se acaban marchando...
Es absurdo pensar que algo está puesto por azar, por suerte... Todo tiene un porqué y cuando menos lo piensas es cuando más te das cuenta de las cosas, sentimientos y pensamientos. Tiene un lazo de unión que es irrompible.
En ese momento que puede durar un tiempo breve y limitado sabes la verdad, de lo ciego que has estado y que lo tenías delante, simplemente no querías abrir los ojos por miedo a descubrirlo. Los has abierto sin querer y cuando lo puedes observar con mayor detenimiento los vuelves a cerrar con tal fuerza que no recuerdas por completo lo que acabas de mirar. Pequeños matices van y vienen pero siempre se acaban marchando...
miércoles, 16 de octubre de 2013
Soledad.
Esa sensación de vacío aunque estés con el alguien. No te sientes cómodo, necesitas salir y encontrarte con la nada para seguir con todo.
La rutina te maltrata, te tiene encarcelado en su rutina. En mi caso es una rutina obligatoria, pero podría cambiar pequeños matices como por ejemplo el sitio en el que me siento en el autobús, o el vagón en el que entro al metro, no mirar siempre el móvil para escuchar ciertas canciones, no ir por el mismo camino para llegar a clase, en los recreos no ir al mismo rincón de siempre...
Supongo que podría cambiar muchas cosas para no hacerlo todo de forma mecánica, pero es muy cómodo lo habitual, lo de siempre. No te obliga a pensar, lo haces todo sin ser consciente, realmente, de lo que haces. Sabes que lo tienes que hacer y no por gusto por lo que no estás pensando ni a dónde vas ni lo que tienes que hacer; simplemente caminas, avanzas y haces lo de siempre.
Es triste, muy triste..: Sobre todo cuando en la rutina de siempre te sientes solo y abandonado. Que no le importas a nadie hasta ciertas hora que, según lo de los de más días, tendrías que estar allí con esas personas que te esperan como algo más de lo que saben que va a ocurrir.
Sólo los insensatos, los locos, se salen de esta rutina, de esta cárcel, de este castigo impuesto por la sociedad. Porque cuando haces algo que no está escrito en el panfleto no eres normal, no puedes pertenecer a su grupo de gente aburrida pero que se sienten bien con no destacar, con ser ellos en un día más, de un mes cualquiera, en ese año que se celebró y que se despedirá.
La rutina te maltrata, te tiene encarcelado en su rutina. En mi caso es una rutina obligatoria, pero podría cambiar pequeños matices como por ejemplo el sitio en el que me siento en el autobús, o el vagón en el que entro al metro, no mirar siempre el móvil para escuchar ciertas canciones, no ir por el mismo camino para llegar a clase, en los recreos no ir al mismo rincón de siempre...
Supongo que podría cambiar muchas cosas para no hacerlo todo de forma mecánica, pero es muy cómodo lo habitual, lo de siempre. No te obliga a pensar, lo haces todo sin ser consciente, realmente, de lo que haces. Sabes que lo tienes que hacer y no por gusto por lo que no estás pensando ni a dónde vas ni lo que tienes que hacer; simplemente caminas, avanzas y haces lo de siempre.
Es triste, muy triste..: Sobre todo cuando en la rutina de siempre te sientes solo y abandonado. Que no le importas a nadie hasta ciertas hora que, según lo de los de más días, tendrías que estar allí con esas personas que te esperan como algo más de lo que saben que va a ocurrir.
Sólo los insensatos, los locos, se salen de esta rutina, de esta cárcel, de este castigo impuesto por la sociedad. Porque cuando haces algo que no está escrito en el panfleto no eres normal, no puedes pertenecer a su grupo de gente aburrida pero que se sienten bien con no destacar, con ser ellos en un día más, de un mes cualquiera, en ese año que se celebró y que se despedirá.
domingo, 13 de octubre de 2013
La belleza oculta de las lágrimas.
Lágrimas que resbalan sobre tus mejillas.
Lágrimas que desbordan en tus ojos.
Lágrimas que dibujan sobre tu rostro un camino mojado.
Lágrimas que significan vida.
Lágrimas que son dolor.
Lágrimas que expresan gritos.
Lágrimas que callan palabras.
Lágrimas que emborronan la luz.
Lágrimas que guardan secretos.
Lágrimas que esconden sentimientos.
Lágrimas que dan luz y brillo cuando todo en ti es oscuridad y desierto.
Lágrimas que rompen almas como fino cristal.
Lágrimas que dividen corazones.
Lágrimas que ponen barreras.
Lágrimas que expresan alegría.
Lágrimas que no se olvidan.
Lágrimas que caen en el mismo rincón.
Lágrimas que han dejado de expresar amor.
Lágrimas que quieren olvidar para volver a sentir.
Y tú, ¿qué clase de lágrimas tienes? ¿Qué expresan tus ojos cuando todo se desvanece?
Lágrimas que desbordan en tus ojos.
Lágrimas que dibujan sobre tu rostro un camino mojado.
Lágrimas que significan vida.
Lágrimas que son dolor.
Lágrimas que expresan gritos.
Lágrimas que callan palabras.
Lágrimas que emborronan la luz.
Lágrimas que guardan secretos.
Lágrimas que esconden sentimientos.
Lágrimas que dan luz y brillo cuando todo en ti es oscuridad y desierto.
Lágrimas que rompen almas como fino cristal.
Lágrimas que dividen corazones.
Lágrimas que ponen barreras.
Lágrimas que expresan alegría.
Lágrimas que no se olvidan.
Lágrimas que caen en el mismo rincón.
Lágrimas que han dejado de expresar amor.
Lágrimas que quieren olvidar para volver a sentir.
Y tú, ¿qué clase de lágrimas tienes? ¿Qué expresan tus ojos cuando todo se desvanece?
Quieres saberlo todo y en realidad ¿qué sabes?
Es tan absurdo creer que somos conocedores de algo por completo, o que podemos demostrar la razón lógica de un suceso...
¿Tanto miedo te da la ignorancia? Parece que tienes que saberlo todo para poder entenderlo, y es posible que sea sin saber nada cuando te venga el "resplandor" y lo entiendas todo porque no hay nada que saber.
Es como cuando vas detrás de algo o de alguien, muchas veces cuando pasas de conseguirlo es cuando te viene, o cuando dejas de esperarlo. Te sorprende. Déjate sorprender.
¿Tanto miedo te da la ignorancia? Parece que tienes que saberlo todo para poder entenderlo, y es posible que sea sin saber nada cuando te venga el "resplandor" y lo entiendas todo porque no hay nada que saber.
Es como cuando vas detrás de algo o de alguien, muchas veces cuando pasas de conseguirlo es cuando te viene, o cuando dejas de esperarlo. Te sorprende. Déjate sorprender.
jueves, 3 de octubre de 2013
Morir viviendo. Vivir soñando.
Vidas que no valen nada. Sufrimientos que se quedan atados en la mera persona sin poder salir. Ilusiones destrozadas por la decepción. Miedo a lo que puede venir y vendrá, tarde o temprano estará encima de ti arrebatándote lo poco que te podía quedar...
Vives una vida a la que llamas castigo, tortura. Si esto no es el infierno es que existe algo peor y nos quejamos de vicio...
Prefiero estar muerto y vivir en sueños. Todo es como yo quiero, construyo ideales, los elimino. Creo personas maravillosas a mi lado con personalidades fascinantes en las que llega un momento que me siento inferior, el propio creador se sienta nada hacia su creación... Pongámosla defectos, animemos la vida tan aburrida de los sueños y démosla "vida".
No podemos ver una vida sin dolor. Incluso los sueños pueden convertirse en una pesadilla porque todo eso está dentro de ti.
Vives una vida a la que llamas castigo, tortura. Si esto no es el infierno es que existe algo peor y nos quejamos de vicio...
Prefiero estar muerto y vivir en sueños. Todo es como yo quiero, construyo ideales, los elimino. Creo personas maravillosas a mi lado con personalidades fascinantes en las que llega un momento que me siento inferior, el propio creador se sienta nada hacia su creación... Pongámosla defectos, animemos la vida tan aburrida de los sueños y démosla "vida".
No podemos ver una vida sin dolor. Incluso los sueños pueden convertirse en una pesadilla porque todo eso está dentro de ti.
Una muestra de valor, de esperanza, de ilusión...
No hablemos de la vida como algo trágico ni como algo estupendo e idílico...
Hablemos de ella en un ahora, en este momento, en lo que sientes ahora y no antes ni mañana. De las ganas que tienes de hacer algo. De lo que haces mientras tu cerebro reproduce cada palabra que lee...
Forma el momento de acciones valientes, de palabras con fuerza, de actos con sentimientos, de esperanza llena y de emociones amarradas a un pensamiento que vive ahora pero no para siempre.
Hablemos de ella en un ahora, en este momento, en lo que sientes ahora y no antes ni mañana. De las ganas que tienes de hacer algo. De lo que haces mientras tu cerebro reproduce cada palabra que lee...
Forma el momento de acciones valientes, de palabras con fuerza, de actos con sentimientos, de esperanza llena y de emociones amarradas a un pensamiento que vive ahora pero no para siempre.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
