jueves, 30 de mayo de 2013

Prométeme.

Dime que nada va a salir mal, que todo se puede superar y que todo es mejor de como lo veo yo.
Quítame esa venda de los ojos que no me deja ver más allá de mis pensamientos que me alejan de ti por miedo.
Olvida todo el dolor que viste en mi corazón, porque si tú no lo olvidas es muy complicada que yo consiga dejar de pensarlo y que caiga en el pasado, pero nunca en el olvido.
Ven y abrázame en la noche. Quiero que duermas conmigo sin nada que decir porque todo se sabe y nada se desconoce.
Cógeme de la mano y así cuando tropiece no caeré.
No tengas miedo a mis miedos. Sé el valiente y empieza tú, te seguiré, te lo prometo, aunque me cueste y creas que no siempre estoy en lo oculto.
Prométeme que no seré algo que no tenga vida en tu corazón.

Ahora es cuando más te siento.

¿Lo tienes tú?

Quieres cerrar los ojos y dejar de pensar. Por un momento que el silencio te empape y la voz de tus pensamientos se calle. No la quieres escuchar más. No deja de enredar cada sentimiento que recorre tu cuerpo.
Mi corazón no deja de sentir emociones que me hacen sonreír. La misma sensación con la misma intensidad pero con más cariño.
Hay miradas que hablan sin dirigirse palabra, las sabes interpretar pero no tienes el valor de hablar.
Conoces la historia de principio a fin porque nada depende de uno, sino de dos. Tú no haces nada, te mantienes en la sombra esperando algo que no llegará.
No esperes algo que tienes que salir a buscar.


Ya sabes el final porque no tienes el valor suficiente para cambiarlo, yo no lo tengo. ¿Lo tienes tú?

Tanto por dentro como por fuera.

Hay momentos en los que crees que tocas el cielo. Crees que nada puede contigo y que has encontrado algo fascinante y único, que es lo que siente tu corazón.
No sabes con exactitud lo que es, pero sí más o menos lo que te hace sentir...
Te sientes realmente bien, te brilla la mirada y sonríes por nada. Todo es como un sueño del que no quieres despertar. Mantiene al mundo paralizado mientras el tiempo pasa pensando en esa persona.

Cuando de repente todo para y se detiene, tu corazón no tiene lo que esperaba y tu cabeza se ríe porque ya le aviso tras la experiencia. Pero hay sigue el corazón latiendo destrozado, hasta que lo vuelvas a ilusionar y vuelva a sentirse como en una nube de emociones y sentimientos que son verdaderamente hermosos y que te hacen brillar tanto por dentro como por fuera.

Sólo pide un deseo.

Mi alma quedó libre en tu pensamiento.
Mi boca calla lo que siente el alma.
Mi corazón grita con cada latir.
Mi cuerpo enfría esperando ser abrazado para entrar en calor.
Mi mente no para de apuñalar los pensamientos que se esconden bajo la almohada y que cada noche hablan.
Deseo ser olvidada para no ser encontrada.
No intentes mantenerme viva.
Mátame de una sola estocada.
Apuñalaste mi alma dándome la espalda.
Ahora date la vuelta y mátame dando la cara.
Sólo necesito volver a mi rincón para morir en un profundo sueño ahogada en lágrimas.
Mi nombre guarda bajo llave la profunda tristeza que muere en este mar de decepción.
Mis ojos hablan cada vez que los miras, y tú los callas bajando la mirada.
Mis llantos escondidos en mi garganta que no salen por miedo a sentir pena por alguien que no merece la pena. Da lo mismo lo que me pase. Soy una más en un mundo lleno de personas infinitamente mejores.
Unos se van, otros se quedan... Yo soy de los que se van.

martes, 28 de mayo de 2013

Cicatrices

Todo el mundo tiene cicatrices. Unas ya han curado, otras están por curar... Hay veces que sólo quieres que alguien se detenga y te ayude a curarlas o al menos a que cese algo el dolor.
Aunque, cuando esa persona se marcha te deja otra herida. Esta herida no se ve, es invisible a los ojos de los demás, se llama vacío. Sientes que algo te falta, algo que era básico para ti.
Aunque aún no te hayas dado cuenta de un pequeño detalle, nadie depende de nadie. No des tu felicidad, no entregues tu corazón entero. Entrega fragmentos a las personas que te importan y que quieres de verdad.
Al entregar fragmentos no pones en manos de una persona toda una vida de sentimientos y emociones.
Quédate con el pedazo más grande. Hazte tu mejor amigo. Convivirás contigo desde el principio hasta el fin de tu vida.

lunes, 27 de mayo de 2013

Tres hermanos. Un reino. Todo uno.

 Tres hermanos viven en una casa;
 son de veras diferentes;
 si quieres distinguirlos,
 los tres se parecen.

El primero no está: ha de venir.
El segundo no está: ya se fue.
Sólo está el tercero, menor de todos;
sin él no existirían los otros.
Aun así, el tercero sólo existe
porque el segundo se convierte en el primero.

Si quieres mirarlo
no ves mas que a otro de sus hermanos.
Dime pues: ¿Los tres son uno?
¿O sólo son dos? ¿O ninguno?
Si sabes como se llaman
reconocerás tres soberanos.
Juntos reinan en un país,
que ellos son, en eso son iguales.



                                                                    Adivinanza. Momo. Michael Ende.

¿Te cuento un secreto?

Tu corazón sigue latiendo aunque muchas veces no lo oigas.

Tu mirada habla y dice mucho sin tú saberlo, no lo puedes dominar.

Crees que puedes controlar tus pensamientos, pero sólo eres consciente de una mísera parte.

Crees que las emociones se basan en lo que sientes y ya está, no te das cuenta que van más allá. Es algo que no se puede explicar porque se escapa de la razón y todo aquello que no sea lógico, que no se pueda describir o definir, es una tontería absurda.


     ¿Sabes qué te digo?
                                  Que soy lo suficientemente cuerda para saber hasta dónde llegan mis      
     emociones. Sé que hay algo que se me escapa y que dibuja una estúpida sonrisa en mi cara. Si por              
     un momento dejo de pensar en todo y lo único que hago es dejarme llevar por mil sensaciones, a    
     cual más disparatada y más opuesta de la anterior.

Nunca vi el sol en mi interior, pero no por ello he dejado de creer en él.
Siempre vi llover en mis ojos y no por ello he cogido un paraguas para que salpique a los demás y a mí no me moje mi propio dolor. Sólo si alguien quiere mojarse conmigo que sepa que no todo es una gran tormenta, hay veces que veo el arco iris sin ver el sol.

No dejes de mirar al cielo porque siempre estará el sol vigilándote y dándote su luz incluso en las noches más oscuras.


domingo, 26 de mayo de 2013

No me cansaré de verle amanecer cada día.

Tengo momentos de tranquilidad, de paz, de creerme que todo puede salir bien y que algún día veré el sol y no me cansaré de verle amanecer cada día.
Hay otros momentos en los que la tormenta se convierte en mis pensamientos, envuelven a mi corazón y no paro de gritar que se callen, que ya basta de no dejarme ser feliz.

Me duele ver como la única luz que creía ver por mi ventana también se apaga, y va perdiendo fuerza.

Me gustaría poder ser yo su luz, con la misma fuerza y la misma intensidad con la que me ha ayudado, aunque muchas veces estuviese entre las sombras como el sol en la noche.
Pero no tengo fuerzas para hacerlo porque ya me apagué, ya no brillo y no tengo fuerzas para levantarme, y menos aún para brillar.

El sol siempre está ahí, aunque esté oculto entre las nubes o no creas que te cuida en la noche en la que la luna te acurruca con su manto de tristeza y llanto que tanto odia.

Un pequeño resumen de lo que es el amor.

El amor no lo puedes ver, lo sientes. Desde el principio hasta TU fin.
No sabes qué es, no sabes cómo matarlo, porque no puede morir algo que no tiene fecha de caducidad y que durará lo que dure tu vida, y seguirá vivo aunque tú mueras, porque vive en las personas y mientras haya personas habrá amor.

Puedes dejar de creer en él, pero cuando lo sientes sabes que ahí ha estado todo el tiempo, sin tú saberlo, te estaba esperando.

Dejas de pensar en ti. Tú no existes, existe la otra persona, la otra persona es tu vida, se ha convertido en todo lo que tienes, y sin ella tu vida es un sin sentido que te volverá loco y te matará en el olvido.

Si ves a la otra persona estar feliz tú eres feliz, aunque estés más tarde llorando por las esquinas.
Prefieres su sonrisa a la tuya.
Dejas de tener valor.
Esa persona se convierte en tu oxígeno de cada día.

Llora tu alma que no puede vivir sin su otra mitad, porque si la ha encontrado es muy difícil que quiera volverse a separar.

Si no sientes que sin esa persona te falta algo de ti, es que aún no te has enamorado.

Y que sepas, que es un breve resumen de las mil sensaciones que recorren tu cuerpo y que rodean tu mente nublándola con los latidos acelerados de un corazón enamorado.

Dejaré de sonreír

Esa sonrisa que viste tantas veces... No era mía. Era teatro para aparentar lo perfecto que era todo el dolor que me rodea.

Ese maquillaje de cada mañana para que no se note que por la noche he llorado e irremediablemente llorar también por la mañana.

Ese dolor que se oculta en mi mirada. Esas lágrimas que se esconden cuando sale el sol cada mañana.

Esas cicatrices del alma que guardo y escondo.

Esas ganas de desaparecer pero no tener valor.

Esa fuerza de ir poco a poco con algo que sé que me matará.

¿Tanto cuesta?

Cuesta tanto aparentar ser feliz y que todo va bien, que nada puede contigo y que siempre puedes sacar una sonrisa para quién la quiera.

Cuesta levantarse cada mañana para vivir un día que no quieres vivir, no lo quieres tener. Que la vida se lo dé a otro que lo aproveche mejor.

Cuesta tanto llorar en silencio por las noches, no puedes emitir ningún sonido para no despertar a nadie y que no se den cuenta de lo destrozada que estás.

Cuesta tanto estar distraída todo el tiempo. Me es imposible, no lo consigo. Puedo tener momentos de estar bien, normal, pero hay otros que me hunden en un mar de desesperanza y de realidad, dura y fría realidad.

Cuesta tanto saber la verdad. Sabes todo y en realidad no quieres saber nada porque nada importa. Nada te importa.

Estoy harta de esperar y que nunca llegue nada. La felicidad es un puto cuento que se cuentan unas personas a otras para mantenerse vivas, pero en realidad es una sensación como otras, breve pero intensa.
Es MUY breve, por eso le damos tanta importancia, porque es difícil de conseguir, pero cuando se consigue, aunque sea por un momento que bien se está y que bonito parece todo.

Lo malo es cuando conoces esa felicidad, pero no la puedes disfrutar ni un día entero, porque no puedes, las circunstancias te lo impiden, los pensamientos te lo bloquean.

jueves, 23 de mayo de 2013

Sécate las lágrimas.

Cuando notas que nada merece la pena, que la última opción que te da la vida es tirar la toalla.

Cuando sabes que te han fallado y te has fallado.

Cuando sabes que tu alma no aguantará ni un golpe más.

Cuando todo lo ves borroso por las lágrimas que se acumulan en tus ojos.

Cuando de lo único que tienes ganas es de estar solo.
No estar con nadie.

Cuando no paras de pensar en los problemas que te rodean.

Cuando todos los momentos felices desaparecen en la oscuridad de tu corazón.

Cuando una sonrisa duele más que el llanto.

Cuando no eres consciente de tu mente.

Cuando lo único que quieres es desaparecer.


Para, no pienses. Abre los ojos, sécate las lágrimas, levántate y revélate ante aquellos que te han hecho sufrir. Y no hay mejor manera que sonreirles y decirles: "Me has hecho más fuerte".

Sonríe, sigue adelante, ya tendrás otras caídas que sabrás superar mejor o peor, pero siempre pisarás con más fuerza y dejarás huella.

No dejes que pensamientos, fantasma y de más monstruos te encierren en tus ojos y no te dejen ver la luz del sol de cada amanecer.

Duele

Duele todo lo que produce daño.
Tus ojos negros clavados en mi alma,
aferrándola, atrapándola.
Con una sola mirada no resisto, no aguanto.

En una noche

Dónde los ángeles me ven como cual siervo, en la que me dotan de un poder para expresar lo que siento, en una noche en la que deseo estar a tu lado, una más de las tantas que te añoro entre mis brazos, en las que siento que el alma se ha roto. No  puedo reconstruirla, son pequeños cristales que cortan y duelen cuando los tocas... Es imposible de recoger con la mano, debo de encontrar otra manera para recogerlos, pero no encuentro un utensilio perfecto...

Personas hermosas y cariñosas como ángeles que me dan su ayuda, pero les digo que no, porque es algo que sólo yo debo recoger. Tener que enfrentarte a las adversidades sola es peor que... Adentrarse en un mar de cristales, en el que cada movimiento es una horrible tortura en la que no sales de ahí jamás. Te quedas para siempre atrapado en los gélido brazos brazos de cristales rotos que se clavan en la piel y te pueden destrozar tanto por dentro como por fuera.
No seas orgulloso y deja que ángeles, y no demonios, te ayuden en tu recogida de ese pequeño gran desastre que no te deja descansar, sin ser oído y visitado por un ángel en tu ayuda.

martes, 21 de mayo de 2013

En silencio gritas.

El alma cae en un profundo vacío de dolor.

El corazón se ahoga con su propio latir.

El cuerpo abandona el ring de la vida.

La boca calla todo el dolor que guarda en lo más profundo de la garganta, matando cada grito de dolor.

Mis ojos hablan con las lágrimas que brotan sin cesar, sin descanso. No lo controlas, salen sin pedir permiso.

En silencio gritas. Te da todo miedo. Te das miedo.

Dejaste de ver las cosas y de sentirlas con fuerzas y con ganas de vivirlas. Ahora los miedos se han convertido en tu interior. Te estás bañando en una agonía que no te lleva a ninguna parte, te encierra más en ti, en ése al que temes y odias.



El olvido al que me lleva la tormenta encerrada en mi corazón

Sólo nos queda esperar a que la tormenta pase.
Lo malo es cuando la tormenta uno la lleva en su corazón. Puede hacer el día más bonito del mundo, pero como estés encerrado en el dolor, la decepción, el llanto ahogado...

Mis ojos ya no ven el amanecer. Es demasiado doloroso tras una noche de llanto silencioso.
No quiero levantarme para vivir un día más de mi vida, de esta vida que tanto me cuesta sacarle una sonrisa.
Sólo quiero quedarme dormida para siempre, ahoga en las lágrimas que caen de mis ojos de oscuro cristal que no me deja ver la luz de cada día.
Ya no hay fuerzas para vivir un mañana. No hay ilusiones para dar un paso hacia delante.

Es demasiado doloroso. Mi cuerpo dice basta y mi corazón cansado del ritmo al que le toca vivir me dice que ya no puede más, que se quiere detener para siempre.
Mi mente no puede seguir hundiéndose en sus pensamientos amargos.

Llega un momento en el que la tormenta te hace olvidar cómo era el sol, qué sentías cuando su calor te abrazaba, cómo te sentías cuando llegaba la noche para descansar y no para llorar.

domingo, 19 de mayo de 2013

El alma.

El alma... ¿Qué es el alma? ¿Existe el alma? ¿O sólo somos cuerpo? ¿Amamos con el corazón o con el alma? ¿Pensamos con la cabeza o es la voz del alma la que susurra a la cabeza?

Sinceramente no lo sé. Prefiero pensar que somos algo más que cuerpo y mente. Que los sentimientos son algo que se nos escapa de la razón. 
Si sólo tuviésemos razón, ¿qué sería de la voz del corazón? Estaría muda en un rincón de nuestro alma. No callemos esa voz que nos dice lo especial que es alguien para nosotros. El dolor y la alegría que nos hacen vivir cada día. Las risas y los llantos que nos demuestran que somos algo más que lo físico y lo material.

Las lágrimas son la manera que tiene nuestro alma de limpiarse de todo lo que tiene en su interior y de mojar las heridas para intentar curarselas. La risa es la voz de la alegría, la voz del alma que no cabe en sí.

Deje de creer por un momento en todo lo que me rodeaba, creía que nada tenía sentido, que mi vida no lo tenía. Que era un estorbo y que todo lo que hacía era para fastidiarlo todo. Hasta que me di cuenta de las personas tan maravillosas que tengo, y a ellas no las puedo fallar.

Ese momento

Ese momento en el que te das cuenta que todo lo que hagas al final cae en un vacío recuerdo que sólo el pasado te rodea.

Ese momento en el que ves que el cielo llora contigo o se ríe de ti.

Ese momento en el que ves a las personas que de verdad te importan y te sientes un inútil de no poder defenderlas y protegerlas de todo el daño que le spueda venir.

Ese momento en el que empiezas a sentir cosas que ojalá no sintieses nunca o se quedasen para mantenerse y que sea rezíproco ese sentimiento que tanto duele y te ahoga en tu pensamiento.

Ese momento en el que te das cuenta que sólo su voz te da aire para respirar y no morir asfixiada en la tristeza.

Ese momento en el que necesitas que te tiendan una mano para no volver a caer en las tristezas de siempre.

Ese momento en el que odias todo y desearías morir para no seguir sufriendo.

Ese momento en el que la tristeza te invade por dentro y no hay batalla que ganar para la felicidad porque no quiere luchar.

Ese momento es ahora y te necesito.

sábado, 18 de mayo de 2013

Poema para una madre


Te quiero con el alma que sólo posees tú querido ángel guardián.
Cadenas que envuelven mi corazón en tierno y dulce amor, que no aprietan ni dejan señal.
Eres el sol que ilumina cada mañana, la luna que se ve entre las nubes en las frías noches dónde mi única luz es tu sonrisa.
Tu mirada es como un cálido abrazo que me lleva más cerca de Dios.
Eres la perfección como madre y no te puedo decir ningún defecto porque toda tú eres perfección celestial.
Te quiero con toda mi alma porque mi corazón lo tienes tú.
Siempre tu hija orgullosa de serlo y de tenerte como madre cada día de mi vida.

Sin quererlo te echo de menos.


Sin quererlo te echo de menos.

Te echo de menos esas noches en las que la oscuridad llena mi alma de miedos.

Te echo de menos en cada amanecer en el que la luz no me ciega porque no quiero abrir los ojos y descubrir que no estás a mi lado.

Te echo de menos en lo profundo de mi corazón, allí donde siempre has estado en silencio.

Te echo de menos cuando todo lo que me rodea no tiene sentido y si tú estuvieses a mi lado todo iría a mejor.

Te echo de menos cuando mi boca pronuncia tu nombre y se queda colgado en el vacío de mi habitación.

Te echo de menos cuando mis lágrimas humedecen mi almohada y tú no estás para acariciar mis mejillas y sin quererlo que deje de llorar y de emanar más lágrimas.

Te echo de menos cuando mi mente no para de pensar en ti mientras mis ojos te buscan sin encontrarte.

Te echo de menos cuando mis manos te buscan para poder abrazarte pero soy demasiado cobarde para decirte ven y abrazarte como si te fueras a marchar y a dejarme para siempre.


Sin quererlo. Sin buscarlo. Sin ser consciente... Te has metido en mi corazón, has encontrado la llave que escondía bajo los sentimientos y te has quedado dentro.

No sé si quiero que salgas de allí o por el contrario quiero que te quedes para siempre, o por lo menos hasta que uno de los dos encuentre otro dueño de su corazón en busca del amor.

Porque al fin y al cabo es lo que todos buscamos. Alguien que sepa amarnos y que nosotros amemos, que nos cure las heridas que aún siguen abiertas porque nadie se ha detenido a cerrarlas.

jueves, 16 de mayo de 2013

Marchitar y volver junto a él.

La belleza que encuentra mi mirada al verte colgar sobre la pared.
Tantos años siendo observado y tan pocas veces tocado.
Deseas que vuelvan a pasar por ti las duces pinceladas que ahora recubren tu piel.
Que vuelva aquel tiempo en el que no importaba ser manchado por solo ser tocado.
Deseas que alguien deslice sus dedos por cada grieta que ahora forma tu piel, sin miedo a ser escamado.
No quieres ser importante, no quieres ser encerrado en una jaula de cristal para que todos te vean.
Quieres ser libre y volar junto a tu amado. Ese amante que te abandono con la muerte y te dejó manchado para siempre con su alma.
Formas parte de él. Fuiste firmado por él.
Deseas marchitar y volver junto a él.

lunes, 13 de mayo de 2013

¿Presente?

Vive lo que te toca vivir. No sueñes con vivir en un futuro sin ser en el presente.

Sentiste que nada tenía sentido hasta que en un momento presente de aquel futuro que no esperabas que llegase nunca te das cuenta de los actos del pasado.

En el pasado permanezco, en el futuro muero y en el presente vivo.

Dejé de vivir el presente como sueño del pasado y refugio del futuro.

Soñé con un futuro que vivo en el presente por las pesadillas que guarda el pasado.

INTÉNTALO

Al final todo se aleja y todo termina.
Nada durará para siempre aunque lo deseemos con todas nuestras fuerzas. Aunque no nos vayamos de su lado, si se quiere alejar se alejará, se marchará hasta que esté tan lejos que no lo podamos ver. 
Puedo correr tras de ti. Puedo gritar tu nombre en el vacío camino. Puedo sentirte como si estuvieras a mi lado y equivocarme como un loco enamorado.

Lo único que sé que durará para siempre será el amor que me hiciste sentir. Las sensaciones que tenía al tocar tu piel, al rozar tus labios... 
Ojalá todo el mundo pueda vivir, aunque sea por un momento enamorado, ilusionado... 

Lo que les puedo decir es que luchen por lo que sienten. No dejes escapar a una gran o pequeña historia de amor. Pero siempre historia que formará parte de tu vida y te mostrará nuevos errores, nuevas sensaciones, nuevos miedos, nuevas esperanzas y nuevas ganas de vivir.
Inténtalo. ¿Qué pierdes? ¿Qué ganas? No lo sabes porque no lo intentas.

Vive el presente sin pensar en el futuro sin vivirlo y no te refugies en los errores del pasado.

domingo, 12 de mayo de 2013

Seguiré adelante

Estoy harta de llorar en silencio, que nadie se entere que estoy llorando, que soy débil y necesito ayuda.
Aparentar ser fuerte ante unos problemas que no están fuera, están dentro. No me sé defender contra ellos...

Me duele verme en el espejo y ver lo débil que soy. Lo que mi mirada dice sin yo saberlo. Lo que mis lágrimas al caer han callado durante tanto tiempo en silencio.

No me gusta llorar, lo odio... No me gusta dar pena, es algo que aborrezco. Por eso mismo nunca pediré ayuda aunque la necesite. Si estoy en un abismo y veo que me voy a precipitar al más absoluto vacío, seguiré sin pedir ayuda. Soy demasiado orgullosa como para pedirla, demasiado independiente, egoísta, como me queráis llamar.

Por eso mismo voy a terminar esta entrada diciendo que si me caigo ya me levantaré.
Si tropiezo y me hago una herida ya me la curaré.
Si me mojo con mis lágrimas ya me las secaré.
Si te necesito me lo callaré.
Si me ahogo en un mar de decepciones ya saldré.
Pero siempre tendré una sonrisa dibujada para que si alguien me ve no pienses que todo me va mal y soy una pesimista. Soy fuerte y seguiré adelante aunque me cueste la vida.

Querer olvidar.



Mis ojos arden en las llamas de la desesperación, decepción, odio y olvido.

Mi corazón permanece congelado por el frío viento de la espera.

Mi alma está encarcelada en la prisión de la libertad castigada.

Mi mente permanece tranquila a la espera de que los demás la den la razón una vez más. Con temor volverá a pensar en lo que sucederá con acierto odiado y queriendo ser olvidado.
Notas como el silencio arde en los más profundo de tu alma. Y como el viento arrastra cachitos de tu corazón destrozado por el odio, el rencor y sobre todo el olvido de ti mismo.

Te has olvidado de ti, no lo niegues, no te escapes de ese pensamiento. Te has dejado de lado por poner el resto por encima de ti, no puedes más, no lo aguantas, no puedes respirar. Ves como todo te ahoga y te hace ahogarte dentro de un desconocido.

    Ese desconocido eres tú.

Cuando el frío miedo te abraza...

Todo desaparece, nada se queda para siempre.
Sólo el manto de tristeza que recubre mi alma cuando el frío miedo me abraza... Eso es lo único que dura para siempre.

Por desgracia el miedo nunca se va ni disipa. Cuando crees que todo está superado y nada puede ir mal aparece uno nuevo, peor que el anterior que te costará superar. No dejes que ese nuevo miedo y el resto te superé.
No te dejes abrazar por el miedo y no necesitarás ese manto de tristeza que recubre tu alma.

viernes, 10 de mayo de 2013

¿Qué puedo hacer para que nada caiga y todo siga igual?

Notas como todo cae bajo tus pies. Los pilares construidos con las decepciones no son suficientes para sostener la nueva tormenta que se avecina. Una más de tantas como a podido soportar este lugar de pensamientos revueltos.

¿Qué puedo hacer para que nada caiga y todo siga igual? Pues nada. Por desgracia dependes de ese factor que es el resto del mundo, porque no vives solo.

Ves como hay lugares que se mantienen intactos por fuera y siempre les sale un sol radiante, pero no conoces su interior, puede ser que la tormenta esté dentro, y ahí no puedes hacer nada por sacarla, sólo puedes esperar a que se canse ella o tú. Una de las dos acabará cediendo, no sabes cuál, pero sólo una puede sobrevivir.

Es tan difícil tener todo ordenado y colocado en nuestro interior. Porque sin saberlo puede llegar alguien que te lo ponga todo patas arriba. Sólo a llamado a tu puerta y tú le has dejado pasar como si le conocieses de toda la vida, y no nos damos cuenta que nunca conocemos a nadie en su totalidad. Todos tenemos a un pequeño animal loco que como le toques ahí donde duele, salta, salta y puede llegar a matarte.
Y no es a nivel físico, es a nivel sentimental. Las personas conocemos nuestra propia destrucción psíquica y a veces nos encanta utillizarla para causar dolor.
No hace falta ser una persona muy mala o muy inteligente, con que seas persona basta para acabar con una vida humana. 

Todos tenemos heridas que aún están sin cicatrizar y duelen si las tocas, es algo que no se puede evitar. La gente te dice que te va a ayudar a cerrarlas o por lo menos a que te olvides de ella. Y no se dan cuenta que hay veces que con sus actos pueden abrir unas que ya estaban cerradas o crear unas nuevas que duelen y esta vez, sangran.



jueves, 9 de mayo de 2013

Vive lo que sientes. Sigues vivo y haz que se note.

Ves como todo lo que te rodeaba termina y no puedes hacer nada por evitarlo. Así son las cosas, mueren unas para que nazcan otras nuevas, que surjan y te dejes llevar.
Si estás vivo disfruta de todos los momentos. Incluso los momentos de tristeza más absoluta te demuestran que sigues vivo, que sientes y que todo lo que llega se va y viene otra cosa nueva, con nuevas sensaciones y emociones. Es posible que te lleven a la locura, o incluso a la muerte, pero no dejes que tu espíritu sufra, mantenlo vivo para siempre, es lo que único que te pertenece ahora y siempre.


Un cuerpo, un alma, un corazón y dos ojos.

Quiero ver las cosas a través de los ojos de un niño. Sentirlas como un niño, como si fuese la primera vez que noto una sensación así a la cual he de reaccionar. Pero no quiero que me digan cómo debo actuar, qué tengo que decir...

Quiero ser por primera vez yo misma, sin haber sido antes enseñada por nadie. Quiero caerme y volverme a levantar sin mirar atrás. Seguir adelante, aprendiendo de las caídas e ignorar las cicatrices.

Sólo tengo un cuerpo, un alma, un corazón y dos ojos.
Un cuerpo al que tengo que cuidar; una alma a la que tengo que mantener viva con sentimientos; un corazón que no deja de latir porque quiere seguir luchando; dos ojos para lo que uno vea lo que no ve el otro.

martes, 7 de mayo de 2013

Cuento sin fin.


Hay historias que llegan lejos. Vuelan montes y atraviesan montañas. Son como dulces sueños que en un principio parecen imposibles de conseguir pero siempre, para que no lo veamos todo con la misma oscuridad de la noche, nos hacen creer que todo se puede lograr y que nada es imposible si te lo planteas de verdad.
Yo, con todo el dolor de mi corazón, he de decirte que es falso, todas las historias contadas de pequeños son mentira, todas y cada una de ellas. El mensaje que nos quería transmitir es sólo eso, un mensaje que se queda en el aire por si alguna vez estabas equivocado o no lo intentaste lo suficiente que te lo recuerden. Una y otra vez.
Superar los miedos es uno de ellos, aparece en todos y cada uno de los cuentos. Y no se dan cuenta aquellos que los cuentan que ellos mismos tienen temores que nunca se irán, y aunque creas que se han marchado y que no volverán... Estabas equivocado, sólo basta con un tropiezo para que vuelvan las sombras que creíste tener olvidadas en el pasado.

¿Te has dado cuenta que ningún cuento tiene un Final? Simplemente te han solucionado un problema, en una breve historia de toda una vida de un personaje el cuál lo inventaste para ayudar a aquellos a los que no puedes ayudar.
Para mí una historia con final es cuando termina con la muerte del narrador, de la persona que vive su historia, su cuento...

A mí los cuentos no me han servido de nada, los sigo viendo igual de absurdos. No tienen ningún sentido, ocurren cosas extrañas para promover la imaginación del niño y luego la sociedad se encarga de matarla lenta y dolorosamente. Esperan a que sea una máquina de ella, una pieza más que si falla ya será repuesta por otra, y así continuamente...
Nadie es vital. Lo siento. Ni tu madre, ni tu padre, ni tu hermana o hermano, ni tus amigos, ni tú. Nadie de los que conozcas su muerte hará cambiar el tiempo.
A lo mejor eso puede ser porque nos centramos demasiado en el cuerpo. Sin cuerpo no hay vida, ¿eso quién lo puede demostrar? Sólo los que ya no están, físicamente hablando. Supongo que cuando conectas con el alma de otra persona, sea quien sea, eso ya es otra cosa. Ya la otra persona si no está te falta algo, no sabes el qué porque no lo puedes ver, pero no veas cómo se siente. Es como mil puñales que te atraviesan un cuerpo intangible, no lo puedes ver, ni tocar, pero sientes cada puñal como frío metal que te atraviesa.






Voy a intentar que mi historia sea breve, no voy a contar sólo momentos felices, también existen los tristes, esos que regresan cuando todo va mal.
No intento que me comprendáis, no quiero parecer una niñata que no para de quejarse. Y por nada del mundo quiero dar pena.
Dar pena es el sentimiento más horrible que puedes generar en una persona, ese sentimiento de lo está pasando mal, pobrecita...
Lo odio, ya lo di, vi en sus miradas como su corazón castigado por el dolor les invadía ese sentimiento de pena, de lástima, de falsedad absolutamente tan humana.
Mi historia está compartida por más personas y si esas personas no mueren, parte de mí quedarán en sus recuerdos.

¿Preparado? ¿Estás seguro que quieres leer una historia en la que el dolor es un sentimiento permanente que sólo levanta heridas, ya no hay piel que dañar? ¿En la que una sonrisa duele más que una lágrima? ¿En la que reírse es obligatorio para aparentar el bienestar que todos deseamos? Si lo estás, adelante...


domingo, 5 de mayo de 2013

Ver y no creer.

Hay cosas que veo y no las creo, en cambio hay otras que ocurre todo lo contrario, no las veo y las creo. Tengo fe ciega en ellas, es algo que sientes, lo llevas dentro, no se puede explicar con palabras porque el diccionario se queda corto.
Los sentimientos siempre se han escapado de lo tangible, de lo que se puede explicar, la típica pregunta de "¿Lo has sentido alguna vez? Es que si no es un poco difícil de explicar". Lo es, es muy difícil, ¿cómo le explicas a un robot que no sabe lo que es sentir una caricia lo que es el amor? ¿Cómo describes un cosquilleo? ¿Cómo percibes un susurro? ¿Qué te dice un beso? ¿Por qué hay abrazos que te llenan de fuerza y otros que se quedan en el aire?

No lo puedes explicar con exactitud, no puedes verlo pero sabes que está ahí y que no se va a ir. Al igual que la soledad, la sientes, sabes que te abraza y que es muy difícil alejarte de ella, porque para ello tienes que acercarte a otros y correr el riesgo de que sientas el dolor.
Pero... ¿Qué sería esta vida sin dolor? La felicidad no la valoraríamos igual... Sería una rutina aburrida en la que todo está bien, somos felices ¿y qué más?

Lo ves, sabes que existe, no te cierres en un NO EXISTE PORQUE NO LO VEO Y NO LO QUIERO SENTIR. Eres humano, no puedes huir del dolor, del sufrimiento, de las alegrías, del amor, de las desilusiones e ilusiones...

Es precioso ver como todo cambia y como tú cambias con el todo, quieras o no.


viernes, 3 de mayo de 2013

Deje de creer...

Deje de creer en las palabras.
Deje de creer en las miradas.
Deje de creer en los sueños.
Deje de creer en las promesas.
Deje de creer en el amor.
Deje de creer en que algo merezca la pena.
Deje de creer en un mañana mejor.
Deje de creer en que todo puede mejorar.
Deje de creer en los cuentos.
Deje de creer en las historias de amor.
Deje de creer en los sentimientos.
Deje de creer en la verdad.
Deje de creer en la mentira.
Deje de creer en las personas.
Deje de creer en fantasías.
Dejes de creer en lo que siento.
Deje de creer en las sensaciones.
Deje de creer en que algo me pueda salir bien.
Deje de creer en ti.
Deje de creer en mí.
Pienso que si no crees vives en un profundo mar de desesperanza y olvido.
Y yo me ahogo cada día en ese mar.

jueves, 2 de mayo de 2013

No hace falta verlo si lo sientes.

¿No ves cómo el frío invierno terminó?

¿No ves cómo mi alma se aleja si no estás tú?

¿No ves cómo sonrío al verte?

¿No ves cómo lo que escribo te lo dedico a ti?

¿No ves cómo mi cuerpo se estremece si me tocas?

¿No ves cómo mis pensamientos giran en torno a ti?

¿No ves cómo mis ojos brillan cuando te ven llegar?

¿No ves la sonrisa que se dibuja en mi cara cuando estoy contigo?

Si no ves todo ésto será muy difícil decirte lo mucho que te quiero y que te necesito.
Si no lo ves será muy posible que no lo sientas con la misma intensidad que yo, o que quizás estés demasiado ocupado en otros pensamientos que no serán yo.

Todo mi ser tiembla de temor, quiere conocer el sí o el no, aunque uno de ellos signifique volver a la soledad, volver al dolor de la decepción. Deseo conocer tus pensamientos y sentimientos. No quiero robarte el amor, porque no sé si alguna vez me perteneció o si me pertenecerá.

Lo único que quiero es entregarte el mío si estás dispuesto a compartirlo.

Siempre y jamás.

Siempre tuve las esperanzas de avanzar, siempre quise ser alguien más. Jamás lo conseguí.

Siempre quise tener más, siempre estuve buscando algo que jamás encontré.

Siempre quise equivocarme en eso que, por desgracia, sabía que jamás me equivocaría.

Siempre desee que no hubieses sido así y que hubieses cambiado. Jamás lo hiciste.

Siempre te he dado oportunidades, aunque me duela el darte una tras otra, jamás cedí de dártelas y tú de causarme más dolor que la anterior.

Jamás pensé que el amor pudiese causar tanto dolor, pero siempre has estado ahí para demostrarme lo equivocada que estaba.

Jamás estuviste cuando más te necesitaba y siempre te he echado de menos.

Jamás me diste lo que necesitaba, te necesitaba. Siempre has estado para despreciarme, para recordarme lo mierda que era.

Jamás me has dedicado momentos felices junto a ti. Siempre han sido momentos amargos y dolorosos.

Jamás te tendré como aquello que tuviste que ser. Siempre serás mi enemigo al que temo por el dolor causado, no sólo a mí, sino a aquellos a los que amo.

SIEMPRE TENDRÉ PRESENTE QUE JAMÁS SERÁS LO QUE ERES. Un padre.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Sígueme.

No dejes que me marche, no dejes que mi cuerpo no te sienta en las noches en las que necesito un abrazo. No me dejes sin aliento porque te hayas marchado.
No hagas que mi lágrimas caigan por no tenerte a mi lado y ver que te alejas cada vez más de mi lado.
Vuelve si ya te has marchado, o quédate si aún sigues a mi lado.
Ven, abrázame, bésame, te entregaré todo lo que hay en este corazón.
Rodéame con tus brazos y prométeme que siempre estaré a salvo mientras te tenga a mi lado.
Recuérdame que siempre estarás en mis buenos y malos momentos, en mis locuras, en mi cordura...
Compartamos el amor que se ha quedado olvidado, ese amor que nadie comparte, que ya nadie siente, que sólo unos pocos privilegiados sienten, ese que quiero compartir sólo contigo, ese en el que mi corazón grita tu nombre y únicamente tu nombre.
Ya nadie entra en este corazón, ya hay alguien que está en él, ya hay alguien que es dueño de él, ya hay alguien al que le pertenece. Ese alguien eres tú.


Parezco tan egoísta pensando solamente en mi felicidad, en el querer tenerte.
Sólo te pido una cosa, si alguna vez no eres feliz conmigo aléjate, márchate, no vuelvas jamás. Sé que mi corazón no aguantará, pero al menos estará bien pensando que eres feliz.


Si compartes conmigo todos los días de nuestra vida, esos que nos quedan, serán pocos o muchos, esos... Te juro que esos días serán infinitamente felices, me encargaré de que tu felicidad esté por encima de la mía, y que sólo tu sonrisa me haga sonreír, será mi sol de cada día, que solo tus lágrimas sean mi lluvia y que tus ojos serán mi luna.

Todo y nada es lo mismo.

El todo y la nada son amantes que se cogen de la mano. Son acompañantes en tu camino, aunque a uno lo desees más que al otro.
La nada te acompañará en todo tu camino, y el todo te hará seguir ese camino.
Habrá momentos en los que la nada sea tu todo, y otros en el que todo no valga nada.

¿Alguna vez te has sentido tan cansado de convivir en un mismo momento con la nada y el todo? Yo sí, es una sensación frustrante, no sabes describirlo. Todo lo que tienes te importa pero al mismo tiempo sabes que no vales nada, no vales lo suficiente como para tener ese "todo" tan importante.