Todos buscamos la felicidad, el bienestar, el amor ideal... Pero no lo buscamos como a nosotros nos gustaría tenerlo, encontrarlo, por ejemplo, la carrera que quieres hacer para tener un mundo profesional ideal, con el que ganes mucho dinero y tengas todos los caprichos que quieres. ¿Eso es realmente lo que quieres o es que la sociedad ya te ha martilleado tanto la cabeza que crees que eso es lo que deseas?
Estamos demasiado moldeados por personas que no somos nosotros mismos, empezando por aquellas personas que nos rodean y que, sin quererlo, influyen en nuestra forma de ver las cosas y percibirlas.
¿Nunca os ha pasado que el niño o la niña que os gusta se siente atraída por otras cosas que no son las mismas que la tuyas y por casualidad, comienzan a parecerte curiosas?
Demasiado manipulables para tanta breve tiempo y a la vez compartiendo toda nuestra existencia con alguien.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
lunes, 2 de diciembre de 2013
¿Quién es valiente en este mundo?
Todos tenemos miedos, somos egoístas y no dejamos que nada ni nadie nos quite lo que nos pertenece. Pero... ¿Hay algo que nos pertenezca? En fin, dejo esta pregunta aquí, sin responder, porque me da bastante igual lo que poseas o dejes de poseer ya que todo tiene un tiempo de caducidad, incluida tu propia vida en este mundo. Pero este no es el tema que quiero tratar.
Amamos cuando somos pequeños, pre-adolescentes y no sabemos el dolor del amor, del sincero, con el que te entregas y te permites fantasear con esa persona de la manera más pura e inocente que conoces. Normalmente no llegamos a nada con esas personas, nos da miedo el rechazo y, como siempre, el qué dirán.
Nos vamos haciendo mayores, unos se atreven a volver a amar, con la misma sinceridad pero no con la misma inocencia de antes, la han perdido. Otros se mantienen alejados de la palabra amor y simplemente se entregan a los placeres, a la sensualidad, al cuerpo sin dejar de lado el disfrute superficial del alma. Los que tienen menos suerte se esconden en su habitación temblando por volverse a enamorar, más tarde se convierten en personas frías sin sentimientos, porque los han matado lentamente y en silencio mientras nadie se fijaba en ellos.
¿Por qué nos da tanto miedo este mundo? ¿Por qué no lo cambiamos o, al menos, a los que no rodean para que la enfermedad del amor llegue a todas partes? Creo que no me estoy explicando... Pienso que si empezamos a querer, a amar con toda nuestra alma a muchas personas, sin miedo, con valentía y coraje, a lo mejor recibimos lo mismo, si tenemos suerte, y sino pues... ¿Qué quieres que te diga? La vida es demasiado corta como para vivirla uno en soledad y egoísmo, pero claro, puedo estar equivocada, pero creo que nadie lo ha intentado y todos seguimos igual de infelices. ¿Por qué no hacer la prueba?
Amamos cuando somos pequeños, pre-adolescentes y no sabemos el dolor del amor, del sincero, con el que te entregas y te permites fantasear con esa persona de la manera más pura e inocente que conoces. Normalmente no llegamos a nada con esas personas, nos da miedo el rechazo y, como siempre, el qué dirán.
Nos vamos haciendo mayores, unos se atreven a volver a amar, con la misma sinceridad pero no con la misma inocencia de antes, la han perdido. Otros se mantienen alejados de la palabra amor y simplemente se entregan a los placeres, a la sensualidad, al cuerpo sin dejar de lado el disfrute superficial del alma. Los que tienen menos suerte se esconden en su habitación temblando por volverse a enamorar, más tarde se convierten en personas frías sin sentimientos, porque los han matado lentamente y en silencio mientras nadie se fijaba en ellos.
¿Por qué nos da tanto miedo este mundo? ¿Por qué no lo cambiamos o, al menos, a los que no rodean para que la enfermedad del amor llegue a todas partes? Creo que no me estoy explicando... Pienso que si empezamos a querer, a amar con toda nuestra alma a muchas personas, sin miedo, con valentía y coraje, a lo mejor recibimos lo mismo, si tenemos suerte, y sino pues... ¿Qué quieres que te diga? La vida es demasiado corta como para vivirla uno en soledad y egoísmo, pero claro, puedo estar equivocada, pero creo que nadie lo ha intentado y todos seguimos igual de infelices. ¿Por qué no hacer la prueba?
domingo, 1 de diciembre de 2013
¿Qué nos queda?
¿Qué fue de ese sentimiento que te hacía sonreír como un loco?
¿Dónde se quedaron las risas que sonaban a puras, a limpias y las cuales te encantaba oír?
¿Por qué se apagó tu mirada y ahora sólo sostiene la mía cuando tiene ira o rabia?
¿Qué pasó con los paseos en los que las palabras no daban a basto y las callaban los besos?
¿Se marcharon los besos tímidos que sólo se atrevían a rozar los labios de al que amabas?
¿Marchitaron las rosas que olía cuando la alegría recorría mi cuerpo?
¿Dejó de llover cuando el dolor sólo existía en mi pecho?
¿Voló la ilusión que mantenía este juego de locos?
¿Se detuvo el tiempo para que el sentir fuese un sueño de aquellos que aún piensan?
Creo que ya no me queda nada... Soy el vacío, el absoluto abismo que todos temen, que todos evitan, pero que a la vez te acerca tanto a esa persona con la que te sientes tan a gusto y te mece para que te quedes dormido en sus brazos del olvido, de tu olvido.
Alejar de mí a todo aquel que se quiera acercar más de la cuenta. ¿Qué me queda? ¿Qué te queda? ¿Qué nos queda?
¿Dónde se quedaron las risas que sonaban a puras, a limpias y las cuales te encantaba oír?
¿Por qué se apagó tu mirada y ahora sólo sostiene la mía cuando tiene ira o rabia?
¿Qué pasó con los paseos en los que las palabras no daban a basto y las callaban los besos?
¿Se marcharon los besos tímidos que sólo se atrevían a rozar los labios de al que amabas?
¿Marchitaron las rosas que olía cuando la alegría recorría mi cuerpo?
¿Dejó de llover cuando el dolor sólo existía en mi pecho?
¿Voló la ilusión que mantenía este juego de locos?
¿Se detuvo el tiempo para que el sentir fuese un sueño de aquellos que aún piensan?
Creo que ya no me queda nada... Soy el vacío, el absoluto abismo que todos temen, que todos evitan, pero que a la vez te acerca tanto a esa persona con la que te sientes tan a gusto y te mece para que te quedes dormido en sus brazos del olvido, de tu olvido.
Alejar de mí a todo aquel que se quiera acercar más de la cuenta. ¿Qué me queda? ¿Qué te queda? ¿Qué nos queda?
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