Paisajes inimaginables, noches de amor en silencio, luces que bailan con la oscuridad, sonidos que se camuflan en el silencio, pensamientos que no dejan soñar, lágrimas que se convierten en cristal, cuerpos que vuelan, amantes que se echan de menos...
La dulzura de los sueños, de que todo sea real y posible sin importar a quién le pueda afectar o lo egoísta que pueda llegar a ser lo que deseo.
Nada ni nadie me lo puede romper, sólo mando yo, ¡qué locura!
Un mundo creado sólo por mí y para mí, ojalá no despertar nunca y quedarme siempre allí.
Mis sentimientos se quedan junto a ti mientras te doy forma, corazón, alma... Eres mi pequeña creación, tan perfecto para mí pero a la vez tan imperfecto para otros.
Soy mi propio dios, acaso tú mi pequeña creación, ¿vas a negarme mi propia existencia simplemente porque cometí un pequeño error? Mi error fue no ponerte otro par de ojos que miren por el corazón, lo oculté tanto para que nadie te lo pueda romper ni manejar que se me olvidó conectarte el corazón al cerebro, el alma a la razón, y con ello a los ojos que me ven, los labios que me podían besar, los oídos que me podían escuchar, el tacto que me podía tocar... Ya no me amas, pero yo te sigo queriendo, en silencio, me duele no tenerte junto a mí y que te alejes sin pensar en mí...
Puedo gritar, puedo abrazarte, pero no me sientes porque el corazón es un órgano solitario que se ha alejado de mí, no me reconoce. Pero no por ello mi amor por ti ha desaparecido ni ha dejado de existir.
domingo, 24 de noviembre de 2013
sábado, 23 de noviembre de 2013
¿Hay algo que no nos mate?
Todo mata, nada te puede salvar de la muerte y a la vez es tan temida por todos...
Si te paras a pensar en todo te tienes que detenerte porque tu propia reflexión te puede llevar a la locura. Una locura tan hermosa y tan armoniosa con el mundo que no la puedes soltar, nada ni nadie te va a hacer ver su realidad porque para ti están tan equivocados que te parece absurdo su raciocinio.
¿Por qué existes ahora? ¿Por qué tienes miedo a la muerte? ¿Por qué el dolor es malo? ¿Por qué necesitamos amor? ¿Por qué me pregunto si igualmente no hay respuestas a nada?
Utilizar la razón para entender algo que no le pertenece a este mundo, no corresponde ni a la ciencia ni a las letras... Directamente somos imbéciles, dar contestación a algo con lo que no se puede decir por palabras, es algo que se siente, que llevas dentro y de repente todo concuerda, tiene un significado tan íntimo que sólo tú le puedes dar sentido pero a nadie le va a valer ese conocimiento ya que cada uno lo tiene que encontrar por sí mismo.
Los locos, los niños, no son de este mundo, están más cerca de la verdad que cualquier ser humano con un montón de sabiduría, ¿y esto por qué? Porque la razón te aleja de lo que eres, eres algo más de lo que la sociedad pide de ti y lo que eres no cambiará jamás a no ser que no seas nada.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Necesitas eso que nadie se atreve a decir.
Esa sensación, ese sentimiento que no se va. Grabado a fuego se ha quedado en el alma y no hay forma de borrarlo, sólo lo puedes maquillar para el que mira por encima no lo encuentre.
Lo tocas y notas que la herida no está cicatrizada del todo, su apariencia empeora en la noche, a veces parece aumentar de tamaño y cada día es más difícil de tapar.
Duele, escuece, no quieres hacer nada porque el dolor te alivia, al menos hay algo que te hace echarlo, expulsarlo y no dejártelo dentro. Al igual que ríes cuando estás feliz debes gritar cuando no puedes más, por desgracia muchas veces esos gritos no se hacen sonoros.
Cierras los ojos y crees que despareces, te haces invisible, nadie te puede ver y sonríes como un loco, nadie te juzga y eres como quieres, sin miedo, eres libre. Te pones serio, tanta libertad te asusta, necesitas que tu mamá te diga que ese camino es el equivocado y te coja de la mano como cuando eras pequeño. Pero ella no está, ya no, no existes para ella, eres sólo tú en un mundo que no le pertenece a nadie...
¿Tanto deseabas la soledad? ¿Seguro?
domingo, 17 de noviembre de 2013
Sólo sabes matar algo que ya no existe...
Todo deja de tener sentido y sólo puedes sentir el silencio, el olor sin recuerdo, sin asociarlo a nada ni a nadie... Ese momento en el que tus pensamientos dejan de susurrar, gritar o simplemente a aparecer en tu mente. Cierras los ojos, estás en paz, nada te molesta, nada te perturba sólo estás tú.
La música es una melodía que te llena de calma, tranquilidad, al compás de tu respiración, de los latidos de tu corazón. Pero hay algo que falta, en este momento de placidez... No sabes qué es, la angustia de no pensar te ahoga, necesitas saber lo que te falta, lo que no te deja estar en completo estado de sosiego.
Te abrazas, sientes tu propio contacto, las lágrimas se deslizan por tus mejillas, tu grito se queda ahogado en la silenciosa melodía que se esconde sólo en tus oídos. Tu respiración empieza a ser irregular, y con ella tu corazón, ya no estás en armonía con tu entorno, el miedo se apodera de ti, quieres salir corriendo pero no sabes dónde. De repente, sin previo aviso te das cuenta de lo que te falta, un lugar, una persona que esté ahí para ayudarte, para no sentirte solo, saber que tus lágrimas pueden ser secadas y tus gritos convertirlos en risas.
Miras a tu alrededor, todo blanco, tampoco existe el color. ¡Tus manos están desapareciendo! Ya no estás totalmente en equilibrio, te vas, pero ¿qué mas da? No serás recordado por nadie, ni olvidado, nadie te llorará, tu existencia deja de tener sentido, te da igual desaparecer, no puedes hacer nada por nadie porque el vacío es lo único que te rodea. Agachas la cabeza y admites tu muerte, si acaso se puede llamar así.
Notas como careces poco a poco de movimiento, tu cuerpo deja de tener fuerza, hay partes que ya no puedes ver, son invisibles, aunque no sabes por qué duele, pero lo asumes sin llorar porque te da igual...
Abres los ojos, crees que por última vez pero... Te encuentras en tu habitación, tumbado en tu cama, ¡era un sueño! Sonríes y ríes, cualquiera que te oiga pensaría que estuvieras loco, pero te alegra el nuevo día que ha amanecido, el olor a hogar, a conocido. Escuchas el piar de los pájaros y das gracias de estar en un mundo tan imperfecto pero a la vez tan humano, has empezado a querer sus defectos.
La música es una melodía que te llena de calma, tranquilidad, al compás de tu respiración, de los latidos de tu corazón. Pero hay algo que falta, en este momento de placidez... No sabes qué es, la angustia de no pensar te ahoga, necesitas saber lo que te falta, lo que no te deja estar en completo estado de sosiego.
Te abrazas, sientes tu propio contacto, las lágrimas se deslizan por tus mejillas, tu grito se queda ahogado en la silenciosa melodía que se esconde sólo en tus oídos. Tu respiración empieza a ser irregular, y con ella tu corazón, ya no estás en armonía con tu entorno, el miedo se apodera de ti, quieres salir corriendo pero no sabes dónde. De repente, sin previo aviso te das cuenta de lo que te falta, un lugar, una persona que esté ahí para ayudarte, para no sentirte solo, saber que tus lágrimas pueden ser secadas y tus gritos convertirlos en risas.
Miras a tu alrededor, todo blanco, tampoco existe el color. ¡Tus manos están desapareciendo! Ya no estás totalmente en equilibrio, te vas, pero ¿qué mas da? No serás recordado por nadie, ni olvidado, nadie te llorará, tu existencia deja de tener sentido, te da igual desaparecer, no puedes hacer nada por nadie porque el vacío es lo único que te rodea. Agachas la cabeza y admites tu muerte, si acaso se puede llamar así.
Notas como careces poco a poco de movimiento, tu cuerpo deja de tener fuerza, hay partes que ya no puedes ver, son invisibles, aunque no sabes por qué duele, pero lo asumes sin llorar porque te da igual...
Abres los ojos, crees que por última vez pero... Te encuentras en tu habitación, tumbado en tu cama, ¡era un sueño! Sonríes y ríes, cualquiera que te oiga pensaría que estuvieras loco, pero te alegra el nuevo día que ha amanecido, el olor a hogar, a conocido. Escuchas el piar de los pájaros y das gracias de estar en un mundo tan imperfecto pero a la vez tan humano, has empezado a querer sus defectos.
martes, 12 de noviembre de 2013
Cuando te encuentras con...
La muerte... Puede ser que te devuelva tu vida inmortal y la temamos porque nos quita aquello que nos pertenece en tan breve tiempo que le hemos cogido cariño a la vida; puede que no por nosotros, que sea por los demás, por los que nos rodean y queremos.
La verdad es que las preguntas que se ha hecho la humanidad de "¿por qué existimos?" ¿Qué hacemos en esta vida?"... Me parecen absurdas, existes porque estás aquí ahora, ¿necesitas algo más para vivir? No he respondido pero si hago una reflexión, simplemente me pregunto ¿qué me hace vivir, seguir día a día? No lo sé... Los sueños y las ilusiones son juegos de niños para mí, no soy competitiva, no deseo nada, no busco nada, ¿por qué no lo hago de una vez y me quito de este mundo con tanto sentido que me aplasta?
No tienen sentido las preguntas que nos hacemos porque puede que ninguno al que le hayamos formulado dicha cuestión tenga la respuesta que buscamos, si es que tiene algo que decir.
Vivir el día a día con ilusión y fuerza es lo que propongo.
La verdad es que las preguntas que se ha hecho la humanidad de "¿por qué existimos?" ¿Qué hacemos en esta vida?"... Me parecen absurdas, existes porque estás aquí ahora, ¿necesitas algo más para vivir? No he respondido pero si hago una reflexión, simplemente me pregunto ¿qué me hace vivir, seguir día a día? No lo sé... Los sueños y las ilusiones son juegos de niños para mí, no soy competitiva, no deseo nada, no busco nada, ¿por qué no lo hago de una vez y me quito de este mundo con tanto sentido que me aplasta?
No tienen sentido las preguntas que nos hacemos porque puede que ninguno al que le hayamos formulado dicha cuestión tenga la respuesta que buscamos, si es que tiene algo que decir.
Vivir el día a día con ilusión y fuerza es lo que propongo.
lunes, 11 de noviembre de 2013
Las palabras nos detienen nos delatan las miradas.
Hay veces que nos da vergüenza decir ciertas cosas, no queremos decirlo porque tenemos miedo al qué dirá.
Siempre igual, palabras para arriba palabras para abajo... Con lo fácil que sería decirlo todo con una mirada, esas miradas que te llenan de sentimientos y sensaciones que te ponen la piel de gallina, esas miradas en las que no hacen falta palabras, aquellas en las que un escalofrío te recorre todo el cuerpo sin necesidad de pronunciar ningún sonido.
¿Hay algo más bello y hermoso que decirlo todo sin sonidos, sin algo que ya nos hayan enseñado y que todos tenemos por ley utilizar?
Unos utilizan mejor sus palabras y pueden llegar a estremecerte si saben usarlas debidamente, otros simplemente lo hacen para relacionarse con el entorno pero a todos, repito a TODOS, nos ha pasado que nos faltan significados, definiciones; te es imposible almacenar todo lo que sientes en algo tan genérico y que sirve para todos.
La mirada... Un diccionario lleno de lenguaje no escrito pero entendible para todos, para cualquiera, incluso el más inculto sabe interpretar una mirada.
Esos ojos que guardan secretos no escritos, no pronunciados, callados en lo más profundo del alma, allí donde nadie los podrá encontrar a no ser que mires sin temor y con curiosidad la mirada de aquella persona que quieres desvelar lo que esconde.
Siempre igual, palabras para arriba palabras para abajo... Con lo fácil que sería decirlo todo con una mirada, esas miradas que te llenan de sentimientos y sensaciones que te ponen la piel de gallina, esas miradas en las que no hacen falta palabras, aquellas en las que un escalofrío te recorre todo el cuerpo sin necesidad de pronunciar ningún sonido.
¿Hay algo más bello y hermoso que decirlo todo sin sonidos, sin algo que ya nos hayan enseñado y que todos tenemos por ley utilizar?
Unos utilizan mejor sus palabras y pueden llegar a estremecerte si saben usarlas debidamente, otros simplemente lo hacen para relacionarse con el entorno pero a todos, repito a TODOS, nos ha pasado que nos faltan significados, definiciones; te es imposible almacenar todo lo que sientes en algo tan genérico y que sirve para todos.
La mirada... Un diccionario lleno de lenguaje no escrito pero entendible para todos, para cualquiera, incluso el más inculto sabe interpretar una mirada.
Esos ojos que guardan secretos no escritos, no pronunciados, callados en lo más profundo del alma, allí donde nadie los podrá encontrar a no ser que mires sin temor y con curiosidad la mirada de aquella persona que quieres desvelar lo que esconde.
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