Olvídate del agua, del aire, de la noche... Olvida cada cosa que te hace sentir humana.. Esas debilidades indescriptibles pero que todo el mundo sabe. No dejes hablar al corazón cuando el que tiene que dominar por completo es la cabeza.
Sentir nos hace débiles y frágiles, que nuestra felicidad pase a manos de alguien que no seamos nosotros, dejar parte de nuestra vida a los demás. Llega un punto en el que no quieres compartir nada con nadie porque desconfías de todos.
Quiero olvidar todo aquello que me encanta y que si lo tengo me hace feliz y sonreír. No quiero sonreír más porque sé que después viene el anhelo y la angustia por algo que no siento.
La lluvia hace que todos mis problemas desaparezcan mientras estoy debajo de ella. Dejo de ser esa persona que todos quieren que sea y empiezo a ser yo, sin tener que forzar nada porque no hay nadie que quiera algo de mí.
Nos forzamos a sonreír tantas veces que hay momentos en los que nos engañamos a nosotros mismos y creemos que somos felices. Hay otras personas que se esfuerzan en llorar y se acaban creyendo su sufrimiento aunque todo sea perfecto. Luego están los que no saben nada de nadie y son como son, las circunstancias no les afectan porque han aprendido a que nada importa y a lo único a lo que te puedes aferrar es a tu vida.
¿Dejaremos de sentir alguna vez? ¿O es uno de nuestros castigos, como por ejemplo el sufrir por culpa de ellos?
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