miércoles, 11 de septiembre de 2013

Lo que menos quiero...

La destrucción, volver a destrozarlo todo y que sólo queden cenizas en el presente de lo que fuimos en un pasado y que no seremos en un futuro porque nada de lo que podamos volver a construir podrá volver a asemejarse...

Fuimos arquitectos de nuestro amor y a la vez le pusimos bombas en los puntos débiles en los que sabíamos que todo se vendría abajo con sólo tocarlo.
Nuestros pilares no eran lo suficientemente fuertes como para soportar todas las grietas que dejamos que se abrieran. Tan profundas que si nos posicionábamos tú a un lado y yo a otro nos podíamos ver sin poder mirar a través de las paredes.
Esos muros de nuestro pequeño edificio, al que nosotros llamamos "Castillo de ilusiones", guardan secretos inconfesables, incomprensibles para cualquiera que no seamos ninguno de los dos.

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