Me duele saber que mi cabeza sabía la realidad y que mi corazón no se quiso ilusionar.
Que mis pensamientos tenían tu nombre pero nunca tu firma.
Que mis sentimientos giran en torno a algo que no sé controlar y no sé de dónde viene.
Cada vez que pronunciaba tu nombre lo hacia con cuidado por si podía empezar a sentir algo por ti.
No quiero mirar tu mirada y descubrirlo porque me aterra tanto el saber que nunca fuiste lo que dijiste que querías ser y que nunca serás.
No sé si estoy siendo dura, simplemente sé que todo es lo que parece y nada es lo que es. Porque lo que nos hacen ver se distancia, muchas veces, de la realidad, de los pensamientos, emociones y sentimientos sinceros.
Me parece absurdo lo egoísta que es el mundo que llega a utilizar sin piedad a personas y las hacen sus marionetas para empezar a investigar lo que es el amor.
Un consejo, el amor va más allá de lo que creemos sentir, va más allá de lo sentidos, de las emociones, pensamientos... Esa persona se convierte en tu todo de la noche a la mañana, si no lo has encontrado no sigas.
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