jueves, 4 de julio de 2013

La luna deja de sonreír.

Dejaron de brillar las estrellas porque se apagó tu sonrisa.
No querías mirar el cielo por miedo a volar.
Encogiste las piernas para dejar de caminar y no dar pie a la decepción.
Te quedas en las sombras para poder observar sin ser visto.
Vives como si fueras tu sombra en la oscuridad porque tienes miedo al sol.
Cierras los ojos en los momentos en los que lo que tienes delante te asusta tanto que no quieres mirarlo fijamente.
Metiste las manos en los bolsillos para no hacer nada que pueda causar dolor.
Duermes sin descanso por miedo a revivir tus miedos en la noche.
Dejas el dolor a un lado para que no te mate lentamente mientras gritas sumergido en la almohada.
Quieres llorar en la oscuridad de tu cuarto para que las sombras que te rodean no sepan que te duele demasiado el pecho como para soltarlo con palabras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario