Todo el mundo tiene cicatrices. Unas ya han curado, otras están por curar... Hay veces que sólo quieres que alguien se detenga y te ayude a curarlas o al menos a que cese algo el dolor.
Aunque, cuando esa persona se marcha te deja otra herida. Esta herida no se ve, es invisible a los ojos de los demás, se llama vacío. Sientes que algo te falta, algo que era básico para ti.
Aunque aún no te hayas dado cuenta de un pequeño detalle, nadie depende de nadie. No des tu felicidad, no entregues tu corazón entero. Entrega fragmentos a las personas que te importan y que quieres de verdad.
Al entregar fragmentos no pones en manos de una persona toda una vida de sentimientos y emociones.
Quédate con el pedazo más grande. Hazte tu mejor amigo. Convivirás contigo desde el principio hasta el fin de tu vida.
martes, 28 de mayo de 2013
Cicatrices
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