jueves, 23 de mayo de 2013

En una noche

Dónde los ángeles me ven como cual siervo, en la que me dotan de un poder para expresar lo que siento, en una noche en la que deseo estar a tu lado, una más de las tantas que te añoro entre mis brazos, en las que siento que el alma se ha roto. No  puedo reconstruirla, son pequeños cristales que cortan y duelen cuando los tocas... Es imposible de recoger con la mano, debo de encontrar otra manera para recogerlos, pero no encuentro un utensilio perfecto...

Personas hermosas y cariñosas como ángeles que me dan su ayuda, pero les digo que no, porque es algo que sólo yo debo recoger. Tener que enfrentarte a las adversidades sola es peor que... Adentrarse en un mar de cristales, en el que cada movimiento es una horrible tortura en la que no sales de ahí jamás. Te quedas para siempre atrapado en los gélido brazos brazos de cristales rotos que se clavan en la piel y te pueden destrozar tanto por dentro como por fuera.
No seas orgulloso y deja que ángeles, y no demonios, te ayuden en tu recogida de ese pequeño gran desastre que no te deja descansar, sin ser oído y visitado por un ángel en tu ayuda.

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