Hay momentos en los que crees que tocas el cielo. Crees que nada puede contigo y que has encontrado algo fascinante y único, que es lo que siente tu corazón.
No sabes con exactitud lo que es, pero sí más o menos lo que te hace sentir...
Te sientes realmente bien, te brilla la mirada y sonríes por nada. Todo es como un sueño del que no quieres despertar. Mantiene al mundo paralizado mientras el tiempo pasa pensando en esa persona.
Cuando de repente todo para y se detiene, tu corazón no tiene lo que esperaba y tu cabeza se ríe porque ya le aviso tras la experiencia. Pero hay sigue el corazón latiendo destrozado, hasta que lo vuelvas a ilusionar y vuelva a sentirse como en una nube de emociones y sentimientos que son verdaderamente hermosos y que te hacen brillar tanto por dentro como por fuera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario