El amor no lo puedes ver, lo sientes. Desde el principio hasta TU fin.
No sabes qué es, no sabes cómo matarlo, porque no puede morir algo que no tiene fecha de caducidad y que durará lo que dure tu vida, y seguirá vivo aunque tú mueras, porque vive en las personas y mientras haya personas habrá amor.
Puedes dejar de creer en él, pero cuando lo sientes sabes que ahí ha estado todo el tiempo, sin tú saberlo, te estaba esperando.
Dejas de pensar en ti. Tú no existes, existe la otra persona, la otra persona es tu vida, se ha convertido en todo lo que tienes, y sin ella tu vida es un sin sentido que te volverá loco y te matará en el olvido.
Si ves a la otra persona estar feliz tú eres feliz, aunque estés más tarde llorando por las esquinas.
Prefieres su sonrisa a la tuya.
Dejas de tener valor.
Esa persona se convierte en tu oxígeno de cada día.
Llora tu alma que no puede vivir sin su otra mitad, porque si la ha encontrado es muy difícil que quiera volverse a separar.
Si no sientes que sin esa persona te falta algo de ti, es que aún no te has enamorado.
Y que sepas, que es un breve resumen de las mil sensaciones que recorren tu cuerpo y que rodean tu mente nublándola con los latidos acelerados de un corazón enamorado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario