Hay cosas que veo y no las creo, en cambio hay otras que ocurre todo lo contrario, no las veo y las creo. Tengo fe ciega en ellas, es algo que sientes, lo llevas dentro, no se puede explicar con palabras porque el diccionario se queda corto.
Los sentimientos siempre se han escapado de lo tangible, de lo que se puede explicar, la típica pregunta de "¿Lo has sentido alguna vez? Es que si no es un poco difícil de explicar". Lo es, es muy difícil, ¿cómo le explicas a un robot que no sabe lo que es sentir una caricia lo que es el amor? ¿Cómo describes un cosquilleo? ¿Cómo percibes un susurro? ¿Qué te dice un beso? ¿Por qué hay abrazos que te llenan de fuerza y otros que se quedan en el aire?
No lo puedes explicar con exactitud, no puedes verlo pero sabes que está ahí y que no se va a ir. Al igual que la soledad, la sientes, sabes que te abraza y que es muy difícil alejarte de ella, porque para ello tienes que acercarte a otros y correr el riesgo de que sientas el dolor.
Pero... ¿Qué sería esta vida sin dolor? La felicidad no la valoraríamos igual... Sería una rutina aburrida en la que todo está bien, somos felices ¿y qué más?
Lo ves, sabes que existe, no te cierres en un NO EXISTE PORQUE NO LO VEO Y NO LO QUIERO SENTIR. Eres humano, no puedes huir del dolor, del sufrimiento, de las alegrías, del amor, de las desilusiones e ilusiones...
Es precioso ver como todo cambia y como tú cambias con el todo, quieras o no.
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