Quiero ver las cosas a través de los ojos de un niño. Sentirlas como un niño, como si fuese la primera vez que noto una sensación así a la cual he de reaccionar. Pero no quiero que me digan cómo debo actuar, qué tengo que decir...
Quiero ser por primera vez yo misma, sin haber sido antes enseñada por nadie. Quiero caerme y volverme a levantar sin mirar atrás. Seguir adelante, aprendiendo de las caídas e ignorar las cicatrices.
Sólo tengo un cuerpo, un alma, un corazón y dos ojos.
Un cuerpo al que tengo que cuidar; una alma a la que tengo que mantener viva con sentimientos; un corazón que no deja de latir porque quiere seguir luchando; dos ojos para lo que uno vea lo que no ve el otro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario